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Jueves 12 de julio, 2018

El negocio del triunfo

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El pasado octubre, Televisión Española nos sorprendió con un nuevo y renovado Operación Triunfo, 16 años después de la primera y exitosa edición que revolucionó el concepto de los talents shows en España.

Dieciocho concursantes entraban el pasado mes de octubre de 2017 a una academia que podría convertirles en estrellas, una academia preparada y cuidada al mínimo detalle para que dichos chicos saborearan la fama y se convirtieran en los artistas más aclamados del país.

El programa nacía con uno de los retos más difíciles para la televisión, llegar al segmento de la población más joven, aquel que no ve la televisión pero consume otro tipo de medios y contenidos. De este modo, incluso antes de empezar los castings, el equipo de Gestmusic y de TVE elaboraron una estrategia de Redes Sociales con la que más adelante triunfarían. Nace así una nueva forma de hacer televisión en la cadena pública.

Grandes audiencias en televisión, números estratosféricos en digital y miles de entradas vendidas en sus conciertos, han sido la cosecha que TVE ha recogido tras este Operación Triunfo. Veamos qué les ha hecho triunfar.

Las audiencias

Las audiencias

El talent comenzó discreto y fue mejorando sus datos a medida que iban avanzando las galas. El promedio de audiencia conseguido con las 17 galas de los lunes, llegó a más de 2,4 millones de espectadores, lo que supuso un 19,1% de cuota de pantalla. Dichos datos son muy positivos al compararlos con el promedio de la cadena durante el mismo período de tiempo, horario y día del año anterior, donde marcaba una media de 1,5 millones de telespectadores y un 9,7% de share.

Pero como ya hemos comentado anteriormente, no se quedó todo en la tele, el mundo digital tuvo gran protagonismo en esta edición, y la estrategia de redes sociales de la organización hizo que su canal 24H de Youtube (24 horas de emisión ininterrumpida de la academia) llegara a más de 6,2 millones de visualizaciones semanales. Otro de los puntos clave de esta edición para que los espectadores se engancharan al día a día de los concursantes, fue dotar a cada uno de ellos con un teléfono móvil para que fueran generando contenido. Dichos dispositivos no tenían acceso a internet, pero el equipo de RRSS era el encargado de subirlo a sus cuentas para así generar engagement con el público.

La lista oficial de Spotify llega a más de 312.000 oyentes únicos semanales, y la canción oficial de esta edición, Camina, acumula ya más de 6,7 millones de reproducciones.

Lo excepcional de todo esto, es que los contenidos se retroalimentan y se virilizan a una velocidad de infarto, algo que la televisión tradicional no consigue y menos entre el público más joven.

Las marcas

Las marcas

Otro de los grandes retos de esta edición fue la publicidad. El nuevo formato nacía en un entorno con posibilidades publicitarias limitadas y con la única de opción de realizar ‘patrocinios culturales’, formato que se quedaba corto para los anunciantes. Así fue como nació el product placement permanente. Los habitantes de la academia convivieron durante tres meses con varias marcas que les ayudaron a que la convivencia fuera más amena. Desde Cola Cao para desayunar hasta cámaras Olympus para inmortalizar los momentos más divertidos, fueron algunas de las marcas que se colaron en sus vidas. Además, debemos destacar algunas acciones especiales como la del Corte Inglés, que se llevó a los concursantes a las rebajas de enero. De esta última acción, nos gustaría destacar la cuidada estrategia que se siguió para coordinar la televisión y las redes al mismo tiempo. Los telespectadores vieron como los concursantes desaparecían del plató, sin saber nada más, y sólo en redes sociales se pudo ver cómo se iban de compras a los grandes almacenes. Una estrategia impecable para que el espectador sintiera el ecosistema del programa como un círculo cerrado entre la televisión (momentos más preparados y estudiados) y las redes sociales (la vida real).

Las marcas de textil fueron también protagonistas del concurso, sobre todo los estilismos que lucían los triunfitos durante las galas. Marcas como The Extreme Collection o Denny Rose han aumentado su notoriedad entre el público español.

Tras la finalización del concurso, muchos concursantes han sido contactados por varias marcas para convertirse en embajadores. Uno de los fichajes más inesperados fue el de Aitana por la marca de moda española Stradivarius (del grupo Inditex) siendo la primera vez en la historia que dicha marca se asocia a una celebrity. Ana Guerra no se queda atrás y firma como imagen de Camaleon Cosmetics, una marca también 100% española. Ellas mismas y sus compañeros Alfred, Miriam, Roi y Cepeda son imagen del nuevo Citroën C3 de espíritu joven.

Los conciertos

Los conciertos

El éxito exponencial del formato se dejó ver en los conciertos tras haber terminado el concurso. El primer concierto que dieron en Madrid el 16 de marzo congregó a algo más de 13.000 personas, número escaso si lo comparamos con las entradas vendidas en junio. Más de 65.000 personas llenaron el Estado Santiago Bernabéu el 29 de junio en el concierto benéfico OT Bernabéu: Caminando juntos. En este contexto también hubo marcas interesadas en pegarse al éxito de los triunfitos. Universidad Europea de Madrid, Reale Seguros, Adidas, Banco Santander y B de Travel Brand fueron las encargadas de patrocinar el concierto de la Fundación Santiago Bernabéu.

La popularidad de los profesores

La popularidad de los profesores

Pero además de los concursantes, muchos profesores han sabido aprovechar el tirón y aumentar su popularidad. Entre los más queridos están Los Javis, Javier Ambrossi y Javier Calvo, que están en plena cresta de la ola con el éxito de su película ‘La llamada’, ganadora de un Goya por mejor canción original, y su serie original ‘Paquita Salas’ que acumula tres premios Feroz.

Otra profesora de las más queridas es Vicky Gómez. La instructora de baile que ya ganó un reality en su día (Fama), consigue ser una de las celebrities que más engagement genera en Instagram. Y no nos podemos olvidar del incombustible Roberto Leal, el presentador que se convirtió en uno más de la familia para los seguidores de OT bailando canción tras canción.