Ir arriba

Diego Jalón

Canal ymedia

mini

El Gran Hermano ha llegado a la publicidad

03 julio 2013

En Estados Unidos y en algunos países europeos como Reino Unido, Francia y Alemania ya es una realidad y parece que ofrece unos resultados muy espectaculares. Su funcionamiento puede sonar para algunos a verdadera ciencia ficción, pero tal vez muy pronto esté también presente en España. Estamos hablando de un nuevo concepto de publicidad online, conocido en inglés como real time bidding y que en español podríamos llamar subasta de publicidad online en tiempo real.

Su funcionamiento es realmente sorprendente y nos da una buena idea de las infinitas posibilidades que ofrece el nuevo universo digital en el que, nos guste o no, estamos condenados a vivir. Se trata de un sistema de subasta en tiempo real _o más bien irreal ya que todo el proceso puede durar menos de un segundo_ por el cual los anunciantes pujan por un espacio publicitario en una página web a la que ha accedido un internauta, que según su perfil les encaja como potencial cliente. En un tiempo que se mide en milisegundos, el anuncio elegido se introduce en la página web, impacta al usuario y el anunciante es informado de su publicación. ¿Sencillo verdad? O tal vez no tanto. Vamos a tratar de explicarlo mejor con un ejemplo.

Un internauta entra en una página web, tanto a través de ordenador o tableta como de un teléfono móvil, que ofrece este servicio de real time bidding. De forma casi instantánea y gracias a la información obtenida de las cookies se define un perfil del navegante. Se trata Pablo Gómez, un hombre de 33 años, que vive en Madrid y que es aficionado al deporte. Instantáneamente todos los anunciantes a los que les encajan los datos de Pablo reciben una invitación para que hagan sus ofertas. Los anunciantes envían sus ofertas y tras la selección del editor de la página, Pablo puede ver el anuncio que ha resultado ganador y que puede tener distintos formatos, como un anuncio flotante, un banner o cualquier tipo de display, vídeos y un largo etcétera. Todo en menos de un segundo. El proceso se realiza a través de Ad Exchange y de plataformas DSP y SSP.  

Es cuanto menos inquietante saber que todo esto no sólo es posible sino que además ya se está haciendo. Pero los beneficios parecen muy grandes. La publicidad impacta a un perfil de cliente que encaja exactamente con el que quiere el anunciante, en el lugar y en el momento que el anunciante juzga más adecuado y además el mensaje se puede personalizar.

Según algunos estudios, esta publicidad con la que ni siquiera Orwell habría soñado consigue un 150% más de efectividad y su precio es muy asequible, además de permitir una absoluta flexibilidad a la hora de diseñar las campañas.